Los aisladores elastoméricos con núcleo de plomo que empleamos en Palma de Mallorca se dimensionan tras un riguroso ensayo de caracterización dinámica. El equipo de ensayo consta de una prensa de corte cíclico con capacidad de carga vertical de hasta 15 MN. En la isla, la logística de transporte de estos dispositivos es crítica. El acceso al puerto comercial de la ciudad condiciona los plazos de montaje. Por eso, la planificación de la puesta en obra integra siempre la ruta marítima de suministro. En paralelo, la microzonificación sísmica permite ajustar el espectro de diseño a las formaciones del subsuelo mallorquín, donde las margas del Mioceno alternan con depósitos cuaternarios de pie de monte en la Bahía de Palma.
Un periodo objetivo de 2.5 a 3.0 segundos en la estructura aislada desacopla eficazmente el movimiento del terreno en la bahía de Palma.
