El Código Técnico de la Edificación (CTE) exige un conocimiento preciso del terreno antes de proyectar cualquier estructura. En Palma de Mallorca, esta premisa es ineludible. La isla no solo presenta un sustrato calizo competente en la zona del casco antiguo y el ensanche, sino que también esconde bolsas de arcillas de descalcificación y potentes rellenos antrópicos en el frente marítimo. Diseñar una cimentación superficial sin un perfil geotécnico claro puede llevar a asientos diferenciales severos. Por eso, nuestro equipo técnico integra la prospección con calicatas para identificar la cota del firme y complementa con ensayos de penetración dinámica donde la logística de maquinaria pesada es viable, garantizando una presión admisible coherente con la compleja geología urbana de la capital balear.
Ignorar la heterogeneidad del marés y los rellenos costeros de Palma es la causa principal de patologías por asientos en estructuras porticadas.
