La aplicación del Eurocódigo 7 (EN 1997-2:2007) en Baleares exige un conocimiento preciso del terreno, especialmente en la bahía de Palma donde los sedimentos cuaternarios alcanzan espesores considerables. El ensayo CPT con punta eléctrica proporciona datos continuos de resistencia por punta (qc) y fricción lateral (fs) sin la perturbación que genera un golpeo SPT o la extracción de testigos. En zonas como el Pla de Sant Jordi o el polígono de Son Castelló, donde las arcillas limosas del Mioceno se intercalan con costras calcáreas, la interpretación de Robertson (2016) permite clasificar el suelo en tiempo real. Nuestro equipo de 20 toneladas empuja el cono hasta profundidades de 25 metros, siempre que el rechazo no limite el avance en niveles cementados. Para proyectos que requieran además parámetros de deformación en arenas sueltas, complementamos el registro con un perfil de ondas de corte MASW que define la clase sísmica del emplazamiento según la NCSE-02.
Un CPT bien interpretado en los suelos blandos de la albufera reduce la incertidumbre geotécnica en un 40% frente a sondeos puntuales.
