Una excavación de sótano en el Paseo Marítimo de Palma falló porque el cálculo del bulbo de anclaje no tuvo en cuenta la karstificación de la caliza. Nos llamaron para rediseñar el paramento. La roca parecía competente en sondeo, pero las oquedades reducían la resistencia al arrancamiento. Aplicamos un modelo de cono invertido con reducción del 30% en la adherencia límite según la clasificación RMR del macizo. El nuevo esquema combinó anclajes activos de barra Dywidag con vaina corrugada e inyección global única. La lección es clara: en la litología miocena de la bahía de Palma, el diseño de anclajes activos y pasivos exige una campaña previa de investigación. Complementamos el diseño con un estudio de SPT para correlacionar el perfil de alteración y una campaña de calicatas en la traza del muro pantalla que confirmó la presencia de arcillas de descalcificación.
Un anclaje en caliza karstificada de Palma puede perder el 40% de su capacidad si no se rellena la interfaz bulbo-roca con lechada estable.
